Las residencias más rápidas

Familia cortesia US census

Familia cortesia US census

Fue ampliado el programa para inmigrantes inversionistas, el cual se conoce como EB-5. Anunció el gobierno estadounidense, tras la firma de la Ley HR 1105 aprobada por el Congreso.

La ampliación facultó a la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) seguir recibiendo y procesando solicitudes I-526 enviadas por los centros regionales, así como los formularios I-485 de ajuste de estatus. Hay 45 centros regionales que procesan formularios de la visa EB-5, reconocidos por el gobierno.

La posibilidad de ingresar a Estados Unidos y conseguir la residencia permanente, se ha hecho muy difícil, casi inalcanzable, sobre todo después de los ataques terroristas de 2001. Pero, existe un programa poco conocido que otorga el documento en menos tiempo de lo que muchos piensan, a cambio de una inversión de por lo menos $500 mil.

Eduardo Montesinos no disponía de esa suma cuando tomó la decisión de instalar un negocio en Estados Unidos, y por ese motivo no pudo participar en el programa. “Es una cantidad poco usual en un inversionista latinoamericano”, comenta.

Montesinos entró a Estados Unidos a finales de enero con una visa de inversionista E-2, de no inmigrante, y se instaló en San Diego, California. “Trabajo en dos líneas de negocios. Una es tecnológica, telefonía sobre internet VOIP, y otra desde donde operó personalmente un servicio de consultoría para empresarios latinoamericanos que buscan hacer negocios en Estados Unidos”.

Un número importante de inversionistas se inclina por el programa EB-5, creado por el Congreso en 1990 y que está dirigido a inmigrantes que quieren hacer negocios en Estados Unidos. Uno de los principales requisitos es que inviertan en zonas de alto índice de desempleo, que necesitan inversión, o en zonas rurales.

Detalles del EB-5

El programa, permite a una persona y sus familiares inmediatos obtener una tarjeta verde (green card), para vivir de manera permanente en Estados Unidos, el requisito, es invertir $500 mil en una zona rural o en una zona de alta tasa de desempleo o invertir $1 millón.

Los inversionistas que entran en el programa y son autorizados a hacer negocios en Estados Unidos reciben una residencia condicionada por dos años, tiempo durante el cual el capital invertido debe haber generado por lo menos 10 empleos, ofrecidos a trabajadores estadounidenses. Si se cumple esta exigencia, el estatuto condicional es removido y el inversionista y su familia se convierten en residentes permanentes.

El retiro de esta condición puede ser el beneficio más importante para muchos inversionistas, además de auspiciar visas de residencia para su familia, poner su propio negocio, salir y entrar del país sin tener que solicitar una visa adicional y la posibilidad de  pedir la ciudadanía luego de cuatro años y nueve de residencia.

El programa no ha sido tan generoso como pretendió el Congreso en 1990, cuando destinó 10 mil visas para cada año fiscal a ser distribuidas entre inversionistas, cuyos países tuvieran vigentes tratados comerciales con Estados Unidos. En su apogeo, el programa EB-5 sólo entregó 1,300 tarjetas verdes. Pese a ello, en 1998, el entonces Servicio de Inmigración y Naturalización (INS), sin previo aviso ni oportunidad de presentar observaciones, cambió las normas del EB-5 e hizo más difícil para los nuevos y futuros inversores poder calificar para el programa.

Las nuevas regulaciones, fueron retroactivas y afectaron a muchos inversionistas que fueron deportados junto con sus familias. Como consecuencia de las medidas del INS, los inmigrantes inversionistas y sus familias perdieron sus casas, sus trabajos, su derecho a estar en Estados Unidos, y también los millones de dólares que habían sido inyectados a las economías de zonas rurales y con alto índice de desempleo.

Cuatro años más tarde, en 2002, el Congreso aprobó una ley para ayudar a los inversionistas perjudicados por el INS, y el departamento (ministerio) de Seguridad Nacional elaboró un nuevo reglamento para el programa.

En noviembre de 2003, el Congreso manifestó un renovado interés en el programa y autorizó la creación de centros regionales, para que gestionaran directamente con el servicio de inmigración un 30 por ciento de la cuota anual de visas autorizadas en 1990, una decisión que facilitó la tarea de atraer a los inversores extranjeros.

La Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés), reportó que en los años fiscales 2002 y 2003 se entregaron 255 visas de residencia bajo el programa EB-5 respectivamente, y que en el año fiscal 2004 las tarjetas verdes concedidas bajaron a 247.

En el año 2005 el número de green card aumentó a 332 y en el año fiscal 2006 se entregaron 486 visas de residencia. El año fiscal 2007, el número de visas concedidas fue de 803, y apuntó que la cifra debe multiplicarse por 2.5 para incluir a la familia del inversionista. Por ejemplo en 2002 se otorgaron 255 visas EB–5″, dijo Kane. Otras 637 green card fueron entregadas a los miembros de la familia del inversionista.

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

 

Powered by eShop v.5